Reflexión: ¡¡Un respeto al maratón por favor!!

Todo el mundo es runner. Desde hace unos años, si no te pones unas zapatillas de running y sales a correr no eres socialmente aceptado. En tu entorno todo el mundo corre, va en bici o hace triatlones. El deporte está de moda. Kilian Jornet, Nuria Picas o Fernanda Maciel nos han hecho salir a correr por la montaña, lo mismo que ocurrió en su momento con Reyes Estevez, Fermin Cacho o Abel Anton… Pero una cosa es correr por correr, para estar en mejor forma física, para desconectar del día a día… y otra muy distinta jugarse la vida haciéndolo. Me explicaré mejor.

Esta tarde veía otra llegada a meta agonizante de una participante de la final del Maratón los Juegos de la Commonwealth que se celebró el pasado sábado en Glasgow. La atleta de Namibia, Beata Naigambo se desplomaba a unos metros de entrar en meta por el esfuerzo realizado. Si bien es cierto que el ritmo de estos atletas no es el de los corredores populares, nos sirve para comprobar que al maratón hay que tenerle respeto. Y los atletas populares se lo han/hemos perdido.

La atleta segundos antes de desplomarse al suelo.

La atleta segundos antes de desplomarse al suelo.

Un comentario en el muro de Facebook de una leyenda del atletismo lo confirma: “Yo no corro nunca, pero juego a fútbol desde hace años”, comentaba un chaval en la salida de un maratón… ¿No corres nunca y vas a cascarte 42kms? Pero a ver… Tal vez no soy el más indicado para hablar de locuras (aunque considero que las mías están mínimamente controladas), pero de no correr nunca a apuntarse a un maratón… Antes de mi primer maratón, llevaba 2 años corriendo, había participado en un montón de carreras de 10 kilómetros, varias medias maratones y no se en cuantas tiradas largas los domingos de entre 18 y 24 kilómetros…

Todos los que hemos corrido un maratón sabemos el desgaste que supone, tanto físicamente como mentalmente. A pesar de entrenar unos cuatro meses de manera compulsiva para ello, no tienes garantizado que vaya a salirte como habías planeado. Y es que el maratón no es una broma. En el maratón no sirven las matemáticas. Si eres capaz de correr 10 kilómetros en 1 hora, no quiere decir que correrás 40 kilómetros en 4 horas. Y esto os lo aseguro… Llevo en mis piernas 7 maratones entre montaña y asfalto. Bajo mi punto de vista el de asfalto es más exigente por ser 42 kilómetros a ritmo teóricamente constante. A partir del kilómetro 25 empiezas a adelantar cadáveres o “Walking Dead” como ahora les llaman. A partir del 30 el espectáculo es dantesco. Mucha gente caminando, parándose… Y a partir del 35 incluso llorando…

Llegada de un participante en el maratón de Londres

Llegada de un participante en el maratón de Londres

El maratón es la prueba mítica del atletismo por algo. Da igual el ritmo al que vayas a correrlo. Son 42 kilómetros. No corremos para hacernos daño. Corremos por lo que nos genera mentalmente, porque nos hace sentir bien, por lo que envuelve el mundo del running… No seamos inconscientes. Hay que hacer las cosas en progresión. Carreras de 10 kilómetros cuando ya tienes una base, luego probarse en medias maratones y cuando tienes la distancia consolidada, atacar el maratón, pero siempre, siempre, CON RESPETO a la distancia…

 

Crónica del Skoda Triathlon Series de Andorra

Normalmente llego a las carreras con poco entreno… Pero lo de esta vez ha sido de traca. Enterarse o decidirse a participar en un triatlón olímpico el lunes de la semana que se va a celebrar, y no tener NADA de entrenamiento en agua desde dos meses atrás, al menos se me antoja como arriesgado. 1.500 metros de natación en un lago con el agua muy fría, a 1.600 metros de altitud, después 40kms de bici con “algo” de desnivel y para acabar 10 kilómetros de running esta vez planos, pero también a una altitud considerable comparada con la altitud a la que solemos entrenar era lo que me esperaba en Andorra. Pues nada… A por el SKODA Triathlon Series de Andorra

MIreya dejando la bici el sábado.

Mireya dejando la bici el sábado.

Salgo con Mireya el sábado hacia Andorra, con las dos bicis, las bolsas con la ropa de competición, la ropa de calle… Parecía que nos mudábamos… La idea era buena desde el principio: Dejar las bicis lo primero para poder movernos tranquilos, dejar los bártulos en el hotel, y salir a comer y dar una vuelta por la zona comercial de Andorra. ¿Bien verdad? Pues digamos que no nos salió tan bien…

Al llegar a Andorra una caravana importante, hace que se nos echen las horas encima. Hemos ido con calma y ahora, aunque vamos con tiempo, todo se aprieta. Subimos al Llac d’Engolasters donde se hace la parte de natación y donde debemos dejar las bicis para el domingo. Al llegar al parking de la T1 (transición 1), tras comprobar que la carretera por la que vamos a bajar el domingo es de las que imponen respeto y te hacen tirar de frenos, nos damos cuenta de que no hemos recogido los dorsales… y claro, sin los dorsales no podemos dejar la bici. Vuelta a Andorra a buscar los dorsales. Cambio de planes total. Vamos a comer primero y luego subimos a dejar las bicis. Lo de comer, aunque parezca algo sencillo a primera vista, no lo acabó siendo tanto, ya que buscábamos un sitio desde donde pudiéramos ver las bicis en el coche. De todas formas, el lugar en si se merecería otra entrada en el blog… os lo aseguro…

Casualidad... Xavi y yo tenemos dorsales correlativos.

Casualidad… Xavi y yo tenemos dorsales correlativos.

Después de comer recogemos los dorsales (esta vez si), y subimos de nuevo a Engolasters. Le ponemos las pegatinas a las bicis, inflamos ruedas y las dejamos en las perchas correspondientes. Allí empezamos a ver gente conocida. ¡¡Mola!! El ambiente del triatlón es diferente al del running. No os sabría decir porque, pero la verdad es que existe un postureo que no existe en el running. Los runners somos más de estar por casa. Aquí hay mucha apariencia y luego te llevas sorpresas. Eso si, gente majísima. ¡¡¡Y que coño!!! ¡¡El que diga que no le gusta el postureo miente!! ;-)

Tras pasar por el hotel y dejar todas las cosas preparadas para mañana y separadas en bolsas ya que la T2 es en otro punto diferente a la T1, recibo la llamada de Xavi, quien también ha tenido una aventurilla para dejar la bici. Si no fuera así no sería Xavi… Vuelta por Andorra y a cenar, en una pizzería donde el 95% de los comensales son participantes del triatlón. Casualidades, nos ponen en una mesa al lado de un vecino de Mireya. Claro, el tema de conversación de la cena ya os lo podéis imaginar… ¡¡Y con la mesa de al lado igual!! Platito de pasta y a dormir, que a las 5:50 suena el despertador.

7:15 de la mañana... Ya en el autocar que nos llevará al Llac d'Engolasters

7:15 de la mañana… Ya en el autocar que nos llevará al Llac d’Engolasters

Este momento es el peor de una carrera… Cuando suena el despertador me arrepiento siempre, aunque me dura dos segundos. Bajamos a desayunar y el camarero tiene ganas de charla. Es simpático, pero a esa hora… Visita de rigor al WC y a dejar las zapas, la visera y un gel en la T2. De ahí al autocar que nos llevará al lago de nuevo. En el autocar nos damos cuenta desde otro punto de vista de las rampas que vamos a tener que subir con la bici. Mireya, con poca experiencia sobre su ARGON 18, se queda blanca… A mi me pasa con la parte de agua, pero como dice ella, es diferente.

Al llegar al lago hace fresco. Todo el mundo preparándolo todo, y tengo que volver al WC… Esta vez uno de esos químicos que tantas alegrías nos dan a los runners… En la cola se oye al “speaker” que por la temperatura del agua, el recorrido de natación se reduce a una sola vuelta de 750 metros… ¡¡¡Madre mía!! Que alegría me acaban de dar… No he nadado suficiente y no las tenía todas conmigo… Con todo preparado en la transición, solo queda ponerse el neopreno y dirigirnos a la zona de la salida.

A punto de ponerme el neopreno

A punto de ponerme el neopreno

Allí coincido con Oriol, con el vecino de Mireya y con el chico de la mesa de al lado. Ya es casualidad… Pero el vecino de Mireya se da cuenta cuando faltan 3 minutos para la salida que se ha equivocado de lado del lago y sale pintando hacia la otra zona de salida. El agua está fría. Meto un pie para ver que tal y está realmente fría.

Cuando nos metemos en el agua alucino. Desde la orilla no parecía tan fría. Los pies y las manos se me quedan rígidos. El cuerpo, cubierto con el neopreno, no nota la temperatura del agua. Que gran compra el Sailfish Attack… (¡¡gracias Pepe!!). Meto la cabeza en el agua y veo que lo voy a pasar mal. ¡¡¡SALIMOS!!! A los pocos metros pienso que debo abandonar. El frío del agua me congela la cara. La sensación en horrible. Nunca había sentido algo así. No avanzo, por la falta de aire. La compresión del traje hace que todavía se note más. Veo que voy avanzando, pero muy lento. Me cuesta mantener el ritmo y tengo que ir parándome. Miro a mi alrededor, y continuo. Mireya sale solo 2 minutos detrás de mi. Seguro que me adelanta en el agua. Escucho el speaker “3, 2, 1…”

No hemos ganado, pero lo hemos disfrutado como locos...

No hemos ganado, pero lo hemos disfrutado como locos…

Al llegar a la boya del final del lago, ya veo gorros de la salida de Mireya nadando junto a mi. Giro a la derecha, unos metros recto vuelvo a girar a la derecha… Ya solo queda una recta de unos 300 metros. Choco con un nadador que va nadando de espaldas. No es el único. La gente al agobiarse nada así. Le pido perdón y sigo a lo mío. Al levantar la cabeza para orientarme veo unas mangas verdes. No puede ser. Es Xavi. ¡¡Pero si nada mejor que yo!!

Salgo del agua con la sensación de haber sido la vez que peor lo he hecho. Pero bueno, ahora viene lo que me gusta… La transición es muy larga. Unos 300 metros corriendo haciéndote polvo los pies, para llegar a la bici, quitarte el neopreno, ponerte le casco, etc… y para coger la bici y subir una cuesta de otros 250 metros… Joder… Casi 9 minutos de transición…

Pero empieza la bajada… Bufff… Si alguien ha hecho este triatlón, sabe lo que digo. Es de vértigo. Alguna punta de hasta 67 kilómetros hora. Hay que ir tocando el freno casi toda la bajada. En una de las curvas más cerradas me paso de frenada. Se me va la bici de atrás un par de veces antes de poder meterla en la trazada correcta. En esa misma curva, hay tres participantes parados. ¿Todo bien? les pregunto. “Se ha caído un chaval. Lo estamos sacando. Tira”. No me extraña… Vaya curva… La primera vuelta pasa sin más complicaciones. Acabando la primera vuelta me cruzo primero con Xavi, y después con Mireya. Ahora voy más tranquilo. Los dos han bajado bien. Al empezar la segunda nos encontramos un rampón que sube desde Andorra La Vella a Escaldes para coger de nuevo la carretera del lago. Ahí pica… pero vamos, que la subida después no será un paseo. pero ahora ya sabemos lo que nos espera. Así llegamos a la T2.

"A tope de power" al volver al hotel... Nadie diría que acaba de hacer un triatlón...

“A tope de power” al volver al hotel… Nadie diría que acaba de hacer un triatlón…

Una T2 de 2 minutos, por culpa de la vuelta que doy por error a toda la zona de boxes. Empiezo a correr con buenas sensaciones. Salgo tranquilo, primer kilómetro a 5,13 y segundo a 5,08… Me cruzo con Mireya y Xavi que están acabando la bici. Decido bajar el ritmo. Ahora hace calor. Me paro a beber un vaso de Powerade y me llevo una botella de agua para la segunda vuelta. No veo en ningún momento más ni a Mireya ni a Xavi. En la segunda vuelta repito. Primeros dos kilómetros más rápido, tercer kilómetro mas sensato, cuarto mas lento por pararme a beber… Eso si… El último kilómetro lo hago a 4,55 que es como debería haber hecho toda la parte a pie. Acabo con 2 horas y 41 minutos. Contento, pero consciente de que hay mucho a mejorar en las tres disciplinas. Incluso en las transiciones, pero me lo he tomado como un entreno, y ha sido precioso.

Mireya entra en 2:45:59 y Xavi en 2:49:46. Mireya ha disfrutado… Es de lo que se trata. Ha entrado en meta con un sprint digno de nuestro Morlaco Alfonso, adelantando a otra chica que iba delante. Xavi lo ha pasado fatal en el agua. Pero corriendo se ha quitado la espinita. Al final ha sido un fin de semana genial en todos los sentidos. Estoy enganchado a esto… Ahora a por el Half de septiembre, el SAILFISH de Berga. ¿Quien se viene?

GoPro HERO3+ Black Edition: La bestia de las action cam

Hace unos años veíamos a alguien con una cámara en una carrera o con la bici y pensábamos que era un “frikie”. Ahora lo son los que no la llevan. Y es que compartir en las redes sociales las hazañas que realizamos con nuestra bici, corriendo, saltando o haciendo cualquier locura, es lo más.

Valenti en un momento de su "Camino de Sanjuan" mientras graba con su GoPro.

Valenti en un momento de su “Camino de Sanjuan” mientras graba con su GoPro.

La “culpa” la tienen gente como Valenti Sanjuan (@valentisanjuan) que son auténticos cracks en lo que a vídeos se refiere. Tanto sus locuras, como sus entrenos, como sus videos virales lanzando mensajes reivindicativos o de soporte, son como un alud en cualquiera de las redes sociales en las que interactua. Y siempre con su GoPro en la mano. Y es que como reza el slogan de la marca: “Se un héroe…” Valenti grabó su particular Camino de Santiago (para el Camino de Sanjuan), con su GoPro, donde cada día iba colgando sus vídeos, sus reflexiones y sus aventuras, que no fueron pocas.

Pues ahora GoPro ha lanzado la HERO3+ Black Edition, la versión más salvaje de la marca. Todo lo que ponga + o Black Edition es como sinónimo de “tope de gama”, una cosa que nos encanta a los que nos apasiona este mundillo. Y es que si es tope de gama el postureo está asegurado…

3 versiones de la HERO3

3 versiones de la HERO3

La GoPro HERO3+ nos da una calidad de video de 4K (1440p48 de resolución de vídeo) y una resolución de 12MP en las fotos hasta 30 cuadros por segundo para las acciones más rápidas. Incluye WIFI y modo de grabación con poca luz. La HERO3+ es un 20% más pequeña en tamaño que su anterior versión pero es que además, su batería dura hasta un 30% más.

El modo Superview que ofrece su gran angular, nos da una amplitud de imagen mucho mayor. El sonido es otro de los punto de mejora de esta versión de la action cam por excelencia. Actualizaciones del firmware de la cámara desde tu smartphone, compartir videos y fotos más rápido con su WIFi, y muchas cosas más que podremos encontrar en la HERO3+.

Para comprar la cámara, sus accesorios e incluso cualquier gadget para vuestro smartphone podéis dirigiros a THE MACNIFICOS STORE. Toda la gama de GoPro, de Apple y multitud de accesorios para vuestros smartphone a precios increíbles.

Este fin de semana… SKODA Triathlon Series de Andorra!!

Al final me he liado… Bueno, me han liado mejor dicho. Mireya ganó dos inscripciones para el SKODA Triathlon Series de Andorra de este fin de semana, y claro… no podía decirle que no. Y eso que la semana pasada había cancelado mi inscripción al Maratón del Aneto… ¡¡Ni que supiera que iba a tocarle!!

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Nos hemos inscrito a la distancia olímpica (1.500 metros nadando, 40kms en bici y 10kms corriendo). Por lo comentado con gente que ha participado en pasadas ediciones, es un triatlon exigente por la altura a la que se encuentra. Al salir del agua, que por cierto estará fresquita… (se nada en el Llac d’Engolasters), parece que la sensación de falta de aire y de presión es muy grande.

La parte de la bici exigente también, aunque con mucha bajada revirada y una subida relativamente fuerte de unos 7 kilómetros y unos 400 metros de desnivel positivo. Se compone de dos vueltas al recorrido. Las transiciones creo que son curiosas… Pero vamos, nada del otro mundo.

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El running se compone de dos vueltas de 5 kilómetros por Andorra. No se muy bien en que zona es, pero vamos… plano, lo que se dice plano no creo que sea.

Será un fin de semana diferente al que tenía planeado en un principio. Primero porque pensaba estar en el Aneto este sábado. Después porque pensaba pasarlo en casa. Pues nada, al final a Andorra. El caso es que me irá fantástico para poder probar el neopreno de SAILFISH (finalmente he cogido el modelo que probé en el Extreme Man de Salou, el SAILFISH ATTACK) y entrenar de cara al Sailfish de Berga del próximo 14 de septiembre.

Tallarines con guisantes, guindilla y menta

El pasado viernes en una conversación con uno de los miembros del equipo, surgió la idea de publicar recetas sencillas para runners. Me gustó. ¡¡Y aquí tenéis la primera!! ¿Qué tenemos hoy? Tallarines con guisantes, guindilla y menta… Bon Appetit!!

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INGREDIENTES

  • 300g de guisantes pelados
  • 450g tagliatelle, fettuccini o linguini
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de guindilla fresca picada
  • 45g de menta fresca picada
  • 45g de queso Pecorino Romano rallado
  • Sal

PREPARACIÓN

Llena una olla con agua y ponla a hervir. Añade la sal y los guisantes. Déjalos hasta que estén tiernos, 3-5 minutos. Retira los guisantes y coloca los tagliatelle en el agua hirviendo. Mientras tanto, pon dos cucharadas de aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Cuando el aceite esté caliente, echa la guindilla picada y los guisantes y fríelos durante 2 minutos. Cuando la pasta esté hecha, escúrrela, reservando aproximadamente 60ml del agua de cocción. Devuelve los tagliatelle a la olla y añade los guisantes con la guindilla, la menta y el queso. Usa el agua que habías reservado para que la salsa quede más líquida. Antes de servir adórnalo con un poquito de menta y queso. Estas cantidades son para 6 raciones.

VALORES NUTRICIONALES

  • CALORÍAS POR RACIÓN 393
  • CARBOHIDRATOS 64G
  • FIBRA 5G
  • PROTEÍNAS 15G
  • GRASA 11G