¡Hola, runners! Hoy os traigo una de esas locuras de nuestro mundillo que te dejan con la boca abierta. Olvidaos de las series de mil en pista, de los ritmos controlados o de vuestro gel favorito. Imaginaos por un momento correr con el mismísimo océano Atlántico soplándoos en la nuca. Pues eso es, ni más ni menos, Las Foulées du Gois.

Esta salvajada de carrera se celebra en Vendée (Francia), concretamente en el Paso de Gois. Hablamos de una carretera de unos 4 kilómetros que une una isla con el continente. ¿El truco? Que dos veces al día la marea sube y la carretera desaparece por completo bajo el mar.

Aunque hay mangas populares que se corren con el suelo seco, el auténtico espectáculo es la prueba de élite. Los tíos y tías más rápidos salen justo cuando la marea empieza a subir. Al principio vas volando, derrapando un poco sobre el asfalto mojado. Pero a mitad de camino el agua ya te llega a los tobillos. Y el final… el final es pura épica: acabas corriendo con el agua por las rodillas, peleando contra la corriente y braceando para avanzar como buenamente puedes.
Aquí de nada sirve mirar el Garmin ni obsesionarse con el ritmo por kilómetro. Es una lucha directa contra el reloj de la naturaleza y, si te duermes en los laureles, te toca salir nadando.

Personalmente, me parece una de esas locuras que todo enfermo del running debería ver (o sufrir) al menos una vez en la vida.
Y vosotros, ¿os meteríais en este jardín o preferís el asfalto seco? ¡Nos leemos en los comentarios!

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